EL FINAL
Entreveo
tras
la
puerta
tus razones de llevarme contigo,
asida al pecho cual yunque
pesado y postrero.
Cargando mis desvaríos
y temores que no es fácil
llevar lo que yo llevo.
Cuando la sombra de tu hoz
alcanza a nuestras almas
en la quieta noche,
no es fácil dejar el peso muerto
que arrastramos tras una vida de excesos,
la muerte lo recoge cual escoba
y lo almacena calladamente,
sin ruido y cuando
menos lo esperamos
nos lo suelta…
Y nos abandona a la suerte del camino.
Arrastramos nuestra vida en nuestra muerte
y nos lo pesan en la vil balanza
que dará nuestro peso y nuestra suerte.
Ella será quien marque el camino
donde penaremos en un cruel castigo.
Más no puedo aceptar lo que me imponen
y me relevo ante el diablo mismo
mis pecados grandes o pequeños
son resultado fiel de mis vivencias.
Alzare mi frente empujando fuerte
y no acatare ningún destino
que no marque yo misma.
Nadie podrá arrastrarme hacia el infierno
ni al cielo asomarme quiero,
yo quiero quedarme aquí en el suelo
sintiendo el frió roce del roció……..