VENTURAS Y DESVENTURAS
Mientras me desperezo y bostezo
intentando quitarme las nubes del sueño voy pensando en el día
tan bello, lindo y nuevo que me espera ,hum... ciertamente hoy será
toda una sorpresa hasta para mi misma ,empezare el día con un suntuoso
desayuno preparado sin prisas y con tranquilidad y lo tomare relajadamente
en el balcón mirando al mar mientras las gaviotas pasean tranquilamente
por la orilla ,sin que se noten en la arena mas huellas que las suyas ….De
repente suena el despertador y salto de la cama dándome cuenta que
por soñar acabo de quedarme sin el café recalentado de anoche
y casi lloro ,mientras consigo vestirme y salir a la calle por donde todavía
no han pasado ni las cabras. -huelga decir que lo único que se ve desde
mi maltrecha ventana son las paredes del vecino- .
Mientras corro hacia el autobús empieza a embargarme una sensación
de frió que amenaza con helarme los pies ,nadie debería trabajar
de noche cuando todos descansan en sus camas calentitos … sentada como
si fuera un ovillo miro tras las sucias ventanillas como si no hubiese ahí
fuera mas que arena ,playa y sol …
Y aquí estoy contemplando mi trabajo diario, mientras limpio la barra
y encuentro botellas rotas, vasos casi llenos ¿de?,ni se sabe ,mi trabajo
en la madrugada consiste en limpiar lo que otros ensucian mientras se divierten
,jodido verdad, sobre todo por que hace años que no se lo que es correrse
una autentica juerga ,y lo digo en todos los sentidos …
Mi mayor diversión consiste en despegar las bolas de papel higiénico
de las paredes y techos y me pregunto que diversión tiene el pegar
papelitos a las tres de la mañana.
Cuando limpias una cafetería puedes encontrar de todo desde mocos ,babas
,vomitados hasta las monedas de un céntimo que siempre se quedan el
rincón de donde es imposible sacarlas ,he optado por barrer todo sin
mirar siquiera el suelo y con mi mascarilla bien ajustada y tres pares de
guantes me siento como un cirujano en la sala de operaciones ,intento no pensar
en lo que limpio ni en quien lo mancho, ya que siempre acabo por acordarme
de sus madres que al fin y al cabo no creo que tengan la culpa de lo que hacen
sus guarros hijos .
Ahora que echo la persiana y vuelvo al autobús para encaminarme a la
casa del medico donde paseare la mañana planchando y quitando polvo
blanco de la mesita del salón, no se si este día me deparara
alguna novedad que no sea la de la monotonía diaria de mi insulsa vida….
M.M.CONESA
