VENTURAS Y DESVENTURAS
Los gritos llegaban
hasta la entrada no sabia si podría detener esa pelea que se empezaba
a formar por algo tan poco importante, cogi el pomo de la puerta y entre,
encontrándome de pronto entre el debate de salir corriendo o quedarme
allí, mi instinto me decía que saliera de allí en ese
mismo instante pero si lo hacia sabia que aquello no acabaría nada
bien.
¿Todo bien?, pregunte como si no hubiera oído el escándalo
que armaban antes de mi entrada.
Por supuesto acaso lo dudabas, con más de 90 kilos de peso y casi
dos metros de alto me miraba y me hablaba aquel energúmeno como si
mi presencia no fuera mas molesta que la de una pequeña mosca ,mientras
en el otro extremo de la habitación se encogía ¿de
Miedo? no sabría describirlo, su tez blanquecina iba tomando un tono
ceniciento, sus ojos rojos y su aspecto como vapuleado, decía todo
lo que aquella mujer sentía .Todavía hoy no llego a comprender
como pude inmiscuirme, desde luego mi presencia no hacia si no empeorar
la situación mientras pensaba en todo aquello, me llego su voz preguntando
¿es esta la zorra a la que estabas esperando?..(Jamás he tenido
el don de poder sujetar mi lengua por lo que me oí contestar antes
siquiera de haberlo pensado) ya ha llegado su madre ¿señor?
En solo unos segundos pensé que mi muerte había llegado.-esta
es la clase de gente con la que tratas vulgares como tu- aquello no fue
una pregunta si no una afirmación en toda regla – bien caballero
(me oí decir en un tono fuerte y decidido muy seguro que no se de
donde diablos pudo salir), tiene una orden de alejamiento sin contar que
su separación es real y legal con lo cual le recomiendo que salga
de aquí antes de que llame a las autoridades,
y.....salio, por dios no podía creer que fuera todo tan rápido
cuando quise darme cuenta solo se oía el rugir de su vehiculo y sus
palabras malsonantes.
Mientras el ruido se alejaba pude notar el cambio que se efectuaba en ella
su recuperación de color, el cambio en su postura, el volver a sentirse
segura y sobre todo su respiración antes rápida y entrecortada
y ahora pausada y rítmica.
¿Y solo por un hombre?, ¿como podemos cambiar en tan poco
tiempo como nuestros miedos pueden destrozarnos completamente convirtiéndonos
en una piltrafa humana irreconocible?, y entonces oí su voz por primera
vez ¿quien diablos es usted?-podría decir lo que pensé
en aquel instante, que era la persona que la había ayudado con aquel
canalla quien la había salvado probablemente de una buena tunda,
y mientras pensaba me oí contestar – la nueva sirvienta señora.
Por supuesto he de decir que perdí mi empleo mas rápidamente
de lo que lo había conseguido no sin antes recordarme "la señora”
que su suegra era una autentica Santa.
M.M.CONESA
